¿Automatizar o no automatizar? Una cuestión muy humana

La infraestructura 4.0 facilita la toma de decisiones de manera inteligente. Foto: Especial

*Marilú Páez es , General Manager de QuickBooks México

Cuando era niña veía películas donde los robots conquistan el mundo. Hoy veo que la realidad ha superado a la ficción. La inteligencia artificial y la automatización están ya en la palma de nuestras manos y tienen el potencial de transformar el entorno del emprendimiento.

Sin importar el giro o el tamaño de una empresa, tener una infraestructura 4.0 facilita la toma de decisiones de manera inteligente. Para las pymes, brinda nuevas posibilidades de resiliencia y crecimiento, al mismo tiempo que fomenta un mejor balance de vida-trabajo para los emprendedores.

Solemos pensar que el éxito de un negocio depende de tener muchos ingresos de inmediato. En realidad, radica en llevar una gestión impecable y reinvertir los excedentes. Aquí, la tecnología es nuestra mejor aliada para tener miles de pendientes bajo control.

Si estás empezando un negocio, un gran reto son las tareas repetitivas que pueden tomar hasta veinte horas cada mes: conciliar números, enviar facturas, pagos a proveedores, dar seguimiento a cuentas por cobrar, etc. Especialmente durante los primeros dieciocho meses que son determinantes para el éxito. La buena noticia: este es el territorio para la automatización, que recorta la inversión de tiempo en 80 por ciento.

Desde talacha de seguimiento y conciliación de cuentas hasta gestión de grandes volúmenes de información, la inteligencia artificial detrás de la automatización se puede personalizar para atender las necesidades de cada negocio. Hoy, la automatización es perfecta para realizar procesos muy sofisticados y procesar grandes volúmenes de información, ideal para ahorrar tiempo dándole fast forward a las tareas repetitivas.

Se dice que, para las empresas, tiempo es dinero. Yo creo que, para los emprendedores, tiempo es crecimiento. La nueva forma de trabajar automatizando labores monótonas libera capacidad mental para enfocarse en nuevas soluciones para los clientes. Así, la gestión de una empresa con automatización no solo mejora las operaciones, sino que ayuda a que los emprendedores sean más proactivos con decisiones ancladas en datos.

Sin embargo, tampoco se trata de delegarle todo a la automatización. La clave es verla en sinergia con el talento humano. Veo a las tecnologías emergentes como vehículos para la creatividad y el pensamiento estratégico porque empoderan a las personas y les devuelven tiempo para generar propuestas disruptivas que atraen a los clientes. El poder de decisión y de creación es algo muy humano. El papel de las máquinas es amplificarlo.

Sí, los robots seguirán conquistando el mundo, pero detrás de toda gran máquina, seguirán existiendo grandes personas que las controlan. Por ello, recomiendo ver la automatización de procesos como un aliado aquí y ahora. Es la forma inteligente de trabajar y crecer hoy. Pregúntate: “¿Qué me quita tiempo?”. Cualquiera sea tu respuesta, tu siguiente paso es buscar las herramientas para crecer y prosperar.

CRÉDITO: 
*Marilú Páez