En trabajo remoto no midas las horas, sino los objetivos

Al trabajar en casa, las normas laborales no pueden ser las mismas. Foto: Especial

Por décadas, la forma de medir el desarrollo de los trabajadores y su productividad se basaba en el tiempo que dedicaban en la oficina, con horarios clásicos como de 9:00 a 18:00 horas con una hora o dos para comer; sin embargo, con la llegada de la pandemia y el avance tecnológico y de la cultura laboral que se ha dado en los últimos años, este paradigma ha cambiado.

Si bien las empresas ya habían trabado en este tema, fue la pandemia lo que detonó el cambio de mentalidad, al ser obligado a trasladar el trabajo a casa donde las normas laborales no podían ser las mismas, sino que debían resaltarse temas como flexibilidad, equilibrio vida-trabajo y la forma en que se mide la productividad de los empleados.

“La dinámica laboral presencial basada en una medición por horas ya no es la forma más eficiente para cuantificar la productividad o compromiso de los trabajadores, esa métrica puede funcionar como un punto de partida, pero no como un índice global para los esquemas de trabajo a distancia e híbridos”, explicó Neja Brglez, directora de plataformas digitales en JOIN2WORK.

Destacó que la dinámica del teletrabajo implica mudar la actividad del colaborador a estrategias de trabajo por objetivos, esto es que sus actividades estén orientadas a realizar acciones concretas planeadas previamente para que las ejecute en el lapso de tiempo estipulado, ya sea horario de entrega o a lo largo de la jornada laboral.

Añadió que las horas extras necesitan también medirse y reconocerse para ser retribuidas, algo que con el confinamiento quedó difuminado por errores de ejecución del teletrabajo. Estar trabajando fuera de jornada puede afectar el balance entre vida personal y laboral, cuidar los tiempos es clave, y saber que no se trata de “supervision de tareas” si no de medición de logros.

“Los conceptos de jornada laboral y fuera de la jornada laboral cambiaron. Los colaboradores el día de hoy ya no pueden mostrar apego a horarios tradicionales, lo que se mide ahora es el cumplimento de las actividades dentro del día o periodo establecido. Las plataformas digitales que monitorean estas actividades requieren aplicarse con la intención de comunicar que no se busca la conectividad 24/7, sino el cumplimento de actividades con horas planeadas”, dijo.

Por ello, destacó que cuando se trata de una posición de colaboración, es importante recordar que se tiene overlap con los equipos de trabajo y ahí es donde se observa más jornadas corridas. En general la recomendación es cotidianamente agendar espacios para contestar correos, actividades estratégicas y de colaboración.

“Una agenda organizada es una agenda equilibrada entre actividades colaborativas y actividades estratégicas”, concluyó.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario