Teletrabajo pierde fuerza en pymes, predomina modelo híbrido

El modelo híbrido es el más popular, tanto para los trabajadores como para las pymes. Foto: Shutterstock

Si se eliminan las barreras de cubrir costos y gestión de conexión y desconexión, las pymes podrán adoptarlo más modelos de teletrabajo

Aunque en 2020, la mayoría de las empresas incursionaron en el trabajo remoto, en 2021 la adopción bajó y dio paso a uno híbrido, sobre todo en las pequeñas y medianas empresas (pymes). De 60% que lo hicieron en 2020, solo 11% siguió el año pasado mientras que las micro empresas pasaron de 29 a 5%, revela Alejandro Caro, associate partner de EY Law- Laboral Latinoamérica Norte.

“El teletrabajo llegó para quedarse, pero fue mucho más la necesidad al inicio de la pandemia, cuando no sabíamos cómo convivir con el virus. Creemos que se estabilizará y seguirá creciendo, sobre todo en pymes y microempresas, una vez que las barreras de entrada vayan cayendo”, expresó durante el encuentro “El futuro del trabajo: ¿Cómo conectarlo con la experiencia del empleado?"

Manifestó que si bien el teletrabajo comenzó por necesidad, ha demostrado grandes beneficios, pero no todas las empresas se pueden adaptar completamente, como las pymes que deben eliminar las barreras que las grandes organizaciones pueden vencer como costos de luz, internet y mobiliario como lo indica la reforma del teletrabajo, y la capacidad de gestionar tiempos de conexión y desconexión, así como la supervisión de tareas. A esto, se suma que organizaciones y empleados prefieren un modelo híbrido.

En este sentido, Carolina González, socia líder de la práctica de Performance para People Advisory Services de EY para Latam Norte, explicó que las organizaciones están replanteando su forma de trabajo, con base en lo híbrido.

Destacó que 83% de las empresas ya tiene en mente esquemas para regresar a la nueva normalidad; 84% esperan hacer cambios sobre los espacios distribuidos, priorizando zonas de colaboración, y 77% está repensando la estrategia de bienes raíces.

“El modelo híbrido es el más popular aunque están los extremos, todos en oficinas o seguir en casa, y 79% de las empresas anticipa que este será su modelo de trabajo, mientras que 57% piensa que esta filosofía cambiará la forma de trabajo en la organización“, explicó.

Los desafíos

La nueva forma de trabajo presenta diversos desafíos como crear modelos que permitan retener el talento y brindar flexibilidad, así lo considera 43% de líderes, mientras que para 40% es trabajar en la cultura, creatividad y colaboración. Otro 39% piensa en desarrollar el talento de la siguiente generación, indicó González.

Sin embargo, la idea que tienen las empresas discrepa de la de los colaboradores. Cuando 72% de las empresas considera que su cultura ha cambiado, el porcentaje se reduce a 48% de los empleados que así lo piensa.

Respecto a la flexibilidad, 40% de las empresas ha comunicado brindarla sobre cuándo y dónde trabajar, mientras que 90% de los empleados busca el dónde y cuánto. Además, 54% quiere flexibilidad en el horario de trabajo con un lugar fijo.

“Para nosotros significa el reto de reorganización, de reentender la organización y cómo reimaginamos lo que nos sucede”, indicó.

Otra área en la que se trabaja es en la entrega de resultados por no tener un empate en los horarios, sobre los medios de colaboración, de evaluación del desempeño, entre otros aspectos. “Eso es una oportunidad de reimaginar lo que sucede en el interior de la organización. Una que es vertical, difícilmente navegará en este nuevo entorno”, finalizó González.

CRÉDITO: 
Elizaeth López Argueta / El Empresario