Lecciones de Elon Musk para adquirir empresas

La compra de Twitter permite aprender sobre la adquisición de empresas. Foto: Especial

En días recientes se dio a conocer que el magnate Elon Musk, adquirió la compañía de Twitter por 44,000 millones de dólares, sumando así otra organización a su lista de empresas que en total son nueve, de las cuales la gran parte han sido fundadas por él mismo como Tesla y Space X.

Desde hace años, Elon Musk es reconocido como una de las mentes más innovadoras y eficaces en el mundo de los negocios, pues ha sido su visión y trabajo que le ha permitido crear múltiples empresas, ser socio de otras y ¿por qué no?, comprar nuevas como Twitter.

Esta trayectoria lo ha posicionado como el hombre más rico del mundo con una fortuna de 249 billones de dólares, superando a figuras como Jeff Bezos quien tiene 100 billones menos, y Bill Gates quien suma 134 billones. Amado por unos odiado por otros, la realidad es que Musk ha demostrado que a pesar de ser subestimado, se pueden lograr cosas grandiosas que dejan lecciones a los demás empresarios, tanto pequeños como grandes para potenciar sus negocios.

Entre las compañías que Musk tiene a su cargo, destacan Tesla con los autos eléctricos; Space X con servicio aeroespacial; Neuralink enfocada en nanobiotecnología; SolarCity de energía solar y OpenAl de investigación de inteligencia artificial. Todas se caracterizan por desarrollo de tecnología, cuidado de la salud y medio ambiente, por crear un impacto positivo en la sociedad. Ante estos enfoques, la compra de Twitter generó incertidumbre sobre su importancia, ¿una estrategia comercial o solo un gusto por tener una de las mayores redes sociales en el mundo?

¿Por qué Twitter?

La compra de la red social, cuya negociación finalizará a lo largo de este año, puede representar movimiento para hacer crecer el imperio Musk, pero aparentemente el objetivo del magnate es promover la libre expresión, que no se base en las ganancias económicas, lo que derivó de su experiencia con Twitter en los últimos años al emitir comentarios sobre temas controvertidos.

En 2017, a modo de broma con el presentador de radio Dave Smith, cuestionó ¿cuánto costaría comprar Twitter? después de que se le propusiera comprarlo por lo mucho que le gustaba. Una broma que dio resultados y que al parecer, tiene un propósito mayor.

A pesar de que no ha releído más detalles de sus planes con la red social, el acuerdo con el diario The Wall Street Journal, indica que planea venderla de nuevo en los siguientes tres años, cuando la rentabilidad sea más atractiva y tenga menos censura, refiriéndose a las políticas de moderación de contenidos de odio o extremistas, que muchas veces no se aplican correctamente a la postura planteada.

Sobre el impacto que esta compra puede tener en su economía, ya se están viendo algunos resultados un poco negativos, pues al hacer el anuncio, las acciones de Tesla bajaron de 1,000 dólares por cada una a 876, aunque la caída ya había comenzado tiempo atrás. La razón de la baja se debe a que los inversores de Musk tiene preocupación sobre lo que hará el magnate con sus acciones, ya que para financiar la compra requerirá un crédito de 12,500 millones de dólares siendo las acciones las utilizadas como aval.

¿Qué aprender?

Comprar una empresa requiere una estrategia bien detallada para evitar que lo que paree una oportunidad, se vuelva una pesadilla o afecte el patrimonio de la empresa.

De la experiencia de Musk, podemos aprender las siguientes lecciones:

  1. Ser precavido con las decisiones de compra
  2. No hacer adquisiciones por capricho o gusto personal
  3. Definir bien el objetivo de la nueva adquisición
  4. Definir un propósito mayor, que no se base en el dinero
  5. Analizar si beneficiará al negocio o en qué le aportará su ingreso al portafolio
  6. Al hacer estos procedimientos, dar tranquilidad y certidumbre a inversionistas y stakeholders sobre sus inversiones y participación en la organización
  7. Mantener una conversación transparente con los involucrados en la organización e inversionistas
  8. Analizar cuáles son los mejores sectores que están en crecimiento constante para poder potenciarlos al máximo
  9. Pensar cómo innovar con la empresa, aunque ya sea una empresa innovadora
  10. Definir cómo dar valor a la nueva adquisición, si se trabajará como antes, se harán cambios o una transformación radical
CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario