3 beneficios de trabajar en una pyme

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El tamaño de una empresa puede tener un impacto importante en el desarrollo de carrera, si bien trabajar en una pequeña o mediana empresa (pyme) puedes tener pros y contras, lo cierto es que al ser pequeñas compañías la relación es más cercana.

En México existen 4.9 millones pymes y de acuerdo a una encuesta realizada por Indeed a más de 600 tomadores de decisiones en pequeñas y medianas empresas mexicanas, se determinó que el 33% de estas compañías tiene la intención de contratar a más personas en los próximos 12 meses, por lo cual es probable que tengas la oportunidad de emplearte en una de estas empresas.

“A veces, el que una empresa sea pequeña puede facilitar que la gerencia se dé cuenta de cada persona que trabaja allí, y sus habilidades, lo que les permite ayudar a los empleados a evolucionar y mejorar las habilidades de cada uno”, menciona Madalina Secareanu, gerente senior de Comunicación Corporativa de Indeed para LATAM.

Pero, ¿cuáles son las ventajas de trabajar de trabajar en una pyme? Y ¿cómo se puede desarrollar una carrera profesional? Madalina nos habla de los tres principales beneficios.

1. Flexibilidad

El tamaño de las pymes puede ayudar a tener mayor flexibilidad y agilizar la toma de decisiones, así como los procesos de comunicación. Es decir, las pymes pueden implementar cambios de manera rápida y eficiente, como lo vimos durante la pandemia, pues muchas empresas tuvieron que adaptar su modelo de negocio para permanecer en el mercado.

Al ser pocos los colaboradores y tener una relación cercana con el jefe, las pymes pueden ofrecer una mayor sensación de flexibilidad de trabajo, como horarios flexibles, home office, aunque esto dependerá del tipo de empresa y vestimenta informal.

De acuerdo a la encuesta de Indeed, al preguntarles a las pymes ¿qué ofrecen a los empleados para seguir siendo competitivos frente a las grandes empresas?, el 55% respondió que ofrecen trabajo remoto y horarios de trabajo flexibles.

2. Desarrollo profesional

Contrario a lo que se piensa, el desarrollo profesional puede ser más fácil de lograr en una empresa más pequeña, esto debido a que se trabajar más cerca de los puestos de alto nivel y es más probable que un nuevo empleado en una pequeña o mediana empresa se reúna y trabaje directamente con el director de la empresa.

“Esto a veces puede permitirles adquirir nuevas habilidades y conocimientos directamente de profesionales experimentados, y mejorar su comprensión de lo que estos profesionales hacen por la empresa en el día a día”.

Las pymes tampoco se quedan atrás necesariamente cuando se trata de invertir en oportunidades de crecimiento para sus empleados, pues 59% de los encuestados ofrece oportunidades de desarrollo, como cursos, conferencias y seminarios.

3. Cultura y Misión de la empresa

Una cultura empresarial sólida puede ser aquella en la que las personas se sientan respetadas, valoradas y cómodas. Si bien algunas empresas grandes pueden desarrollar su propia cultura corporativa, las empresas más pequeñas pueden tener mayores oportunidades para fomentar una cultura empresarial unida y comunidades que se alineen estrechamente con sus sistemas de valores.

Según Madalina, las pequeñas y medianas empresas, en general, pueden ofrecer un ambiente o cultura más singular que las empresas más grandes. “Una empresa más pequeña puede adaptarse mejor a las necesidades de los empleados y ofrecer una jornada de trabajo más variada y con más oportunidades para desarrollar sus habilidades”, dijo.

Trabajar para una pequeña o mediana empresa también puede ayudar al trabajador a sentirse más cerca de la misión de la empresa. El valor que la empresa agrega al mundo puede, de hecho, ser una de las razones por las que una persona puede elegir trabajar allí.

Cuando el negocio es más pequeño, puede ser más fácil ver cómo su trabajo contribuye directamente a ayudar a cumplir esa misión. “Esto puede ayudar a que el empleado se sienta realizado con su trabajo y satisfecho con su posición dentro de la empresa”, finaliza Madalina.

CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario