Cómo incursionar en el emprendimiento en la nueva normalidad

Los emprendedores son la base de la economía del país. Foto: Especial

Los emprendedores son la clave de la economía de cada país, pues sus proyectos e innovación permiten generar empleos y cambiar la realidad de la sociedad, así como resolver diferentes problemáticas. Por ello, es vital que a pesar de los conflictos que el mundo pueda tener, como es la pandemia del Covid-19, el espíritu emprendedor no se detenga.

Muestra de la importancia de los emprendedores en la economía nacional es que 72% de los empleos en México provienen de pequeñas y medianas empresas, (Pymes) la cuales tiene como cabeza a un emprendedor, revelan datos de la Secretaría de Economía.

Sin embargo, los emprendedores enfrentan diversos desafios para mantenerse vigentes. El primero, es que solo 67 de cada 100 empresas que nacen al año sobreviven, mientras que para el segundo año solo lo hacen 48. Si a esto sumamos la crisis de la pandemia, el cierre incrementa, ya que al momento han cerrado más de 1 millón de negocios, revelan datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

“Entendemos que muchos negocios arrancan muy bien, entonces cuando se consigue el éxito local, hay que seguir trabajando para fortalecer las bases de la empresa, al tener un camino recorrido con una estructura fuerte, se puede enfilar la energía en cruzar las fronteras, analizando la complejidad de cada mercado porque todos son diferentes, no es lo mismo llegar a Perú o Chile que a Brasil”, indica Anindya Saha, director general de la Escuela de Negocios Invierte EAE.

Saha menciona que en el caso de México, las pymes nacen y deben afrontar la complejidad del desarrollo del negocio entre estados, donde tienen que pensar primero en fortalecer sus marcas a nivel local, luego nacional y después si apostar por llegar al nivel internacional, pues muchas veces el afán lleva a los emprendedores a cometer errores de este tipo.

Los desafíos

Además de las complejidades de fortalecer sus marcas, también es elemental que las personas comprendan que se enfrentan a diferentes tipos de barreras, una de ellas tiene que ver con la parte humana (talento) y la otra son los mercados en sí mismos.

En la parte de talento, Saha explica que hay diferentes factores, siendo el primero el miedo, donde las personas tienen temor de lanzarse por pensar que fracasarán o al qué dirá la sociedad, familia o los amigos.

“Un desafío a la hora de emprender es que muchos trabajadores con capacidades para hacerlo se quedan en la inercia que les da ciertas comodidades, ya que tienen un buen trabajo, les pagan bien y cuentan con buenos horarios, entonces las personas prefieren quedarse así que montar un negocio”.

En este sentido, Carmen Pumariño, directora de Inversiones en Invierte EAE, indicó que uno de los obstáculos más grandes al momento de emprender es el miedo y viene dado por diferentes asuntos, uno de ellos es la falta de apoyo social, además considera que es normal sentirlo porque siempre asustará la parte económica, ya que cuando se decide abrir una empresa no es claro cómo será el avance financiero de la misma ni de las finanzas personales.

“Seguramente un emprendedor invierte sus ahorros y eso empieza a generar miedo porque no quieren perderlo todo. Para manejarlo hay que ser conscientes de que no es malo sentir temor, en cierta medida es bueno sentirlo, porque si no seríamos temerarios tomando decisiones sin pensar en las consecuencias, entones hay que intentar mitigar las cosas que generan los temores para tomar las decisiones acertadas y llevar un negocio por la ruta adecuada”, dice.

Diversidad, clave para emprender

Para Pumariño, una de las claves del éxito está en la capacidad de armar equipos diversos, pues entre más lo sean, también serán más creativos, de esa manera el resultado será el desarrollo de soluciones diferenciales para los clientes, lo que trae una mayor innovación y redunda en tener una elevada capacidad de desarrollo de negocios.

Esa diversidad, también debería verse reflejada en el equipo directivo que se vaya construyendo, ya que así se obtendrá una alta capacidad de análisis con diferentes puntos de vista, con lo que dará un espectro más amplio en la toma de decisiones estratégicas para el emprendimiento, ya que, las empresas que tienen mayor diversidad en el equipo directivo son un 25% más rentables que su competencia.

Asimismo, para llegar a esa innovación, en un emprendimiento hay que tener un propósito personal y alineado con el de la empresa, ya que emprender es un camino muy largo y difícil, lo cual genera alta incertidumbre, entonces la motivación deberá venir de ese propósito personal planteado para tener las ganas de continuar, por eso deben estar muy alineados y sintonizados.

“Recomiendo tener una buena red de contactos, todos los contactos que se hayan hecho a lo largo de toda la vida, a ellos pueden comentarles que se está haciendo, de qué trata el emprendimiento, porque al final nunca se sabe cuándo se necesitará de un inversionista o una alianza con otra empresa”, finaliza Pumariño.

CRÉDITO: 
Redacción / El Empresario