Patronato de la Facultad de Química de la UNAM

El día de ayer, tuve el honor de participar en la asamblea anual de patronos del Patronato de la Facultad de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), por lo que quiero, con tu permiso, amable lector, devolver el favor hablándote un poco del mismo y de lo que representa.

A fines de la década de los 80, un grupo de exalumnos de la Facultad de Química de la UNAM se juntó con el objetivo de apoyar a su alma mater, principalmente económicamente, para que la facultad pudiera tender sus proyectos prioritarios. Derivado de esta iniciativa, en el año 1990, se constituye el patronato de la facultad de química con el objetivo principal de “Apoyar el liderazgo académico de la Facultad de Química con recursos y vinculación globales para el servicio a la sociedad”.

Para estos efectos, el patronato ha llevado a cabo, durante todos los años de su existencia, acciones y campañas financieras con el fin de proveer recursos adicionales a los asignados por la UNAM para equipamientos y desarrollo de nuevos proyectos que permitan a la facultad ofrecer a sus profesores, alumnos e investigadores las herramientas que permitan alcanzar niveles de excelencia en el cumplimiento de su misión.

Así, durante todos esos años, las campañas financieras del patronato han permitido que la facultad pueda contar con equipamientos de laboratorios actualizados, (recordemos que la tecnología avanza constantemente, por lo que estos requerimientos son permanentes), ampliación de capacidades de edificios, rescate de edificios (entre los que se cuentan los edificios de la antigua Escuela de Ciencias Químicas en Tacuba), construcción de nuevos edificios (como es el dr Mario Molina dentro de Ciudad Universitaria), etcétera.

Además, el patronato ha establecido dos empresas dedicadas a la vinculación de la facultad con la sociedad, a fin de prestar servicios a las empresas e instituciones que requieran acceder a las investigaciones y otros recursos que la facultad tiene al servicio de la sociedad.

Todo esto se ha podido lograr gracias al apoyo de la propia Universidad Nacional Autónoma de México y de los convenios de colaboración con la Fundación UNAM. Esta última es la receptora y depositaria de todos los fondos recaudados por las diferentes campañas financieras. Dichos fondos están destinados, exclusivamente, para el beneficio de la Facultad de Química y son dispuestos bajo requerimientos de la facultad, en proyectos aprobados por la misma y respaldados por la UNAM.

En el último año, el patronato ha reforzado su gobierno corporativo y adoptado las mejores prácticas de éste. Han desarrollado un plan estratégico en concordancia con los objetivos a largo plazo de la Facultad de Química. Un consejo de administración se reúne con regularidad para revisar los avances de las acciones y proyectos del patronato y un órgano de vigilancia se encarga de revisar y estar al pendiente de que todas las acciones sean llevadas a cabo de acuerdo con los lineamientos marcados y con los valores del propio patronato.

Así que el patronato existe en beneficio de la Facultad de Química de la UNAM para que ésta pueda prestar a la sociedad los servicios de formación de alto nivel de los profesionales en las áreas de Química de Alimentos, Ingeniería Química, Ingeniería Química Metalúrgica, Química y Química Farmacéutico Biológica, en las maestrías y doctorados que ofrece así como dar servicios de investigación y desarrollo tecnológico.

Si tú, amable lector, eres exalumno de la Facultad de Química y estás interesado en participar en esto, puedes consultar la página patronatofq.org.mx.

Espero que este tipo de iniciativas se repliquen en otras carreras y universidades para apoyar el desarrollo de nuestro país.