América Latina con retraso en ciudades inteligentes

AL representa un retraso significativo en comparación con Europa y Asia. Foto: Especial

El avance tecnológico y de la inteligencia artificial han generado el plan de convertir a las ciudades del mundo en inteligentes; sin embargo, en América Latina no se dará el salto al nuevo siglo por el retraso significativo que tiene en comparación con Europa y Asia, aseguró Esmeralda García Ruiz, investigadora, profesora de metodología de la investigación, teoría de la arquitectura, diseño ambiental y representación de proyectos arquitectónicos por medios electrónicos, de la Universidad Autónoma de Guadalajara.

Durante su participación en el III Foro Latinoamericano y del Caribe de Vivienda y Hábitat, “La vivienda en el centro de la nueva agenda urbana”, dijo que la aspiración de convertir las grandes urbes de América Latina en ciudades inteligentes se ha visto retrasada, ya que la desigualdad es un problema que hace casi imposible la transición.

En el foro realizado en Santo Domingo, República Dominicana, organizado por Hábitat para la Humanidad, Cities Alliance y la Organización de las Naciones Unidas Hábitat, la académica preguntó: ¿vamos a hacer ciudades inteligentes o sustentables?

“Por un lado, se habla sobre ciudades inteligentes, pero las urbes de América Latina presentan un atraso significativo en el desarrollo de espacios incluyentes, seguridad, igualdad, movilidad, tecnología e infraestructura. Primero debemos resolver el tema de la pobreza (...) No existen aún las condiciones adecuadas que permitan transitar a este modelo”, fue tajante.

Agregó que América Latina, pensada como un corredor, es el área urbana más grande del mundo, pero con el gran tema de inequidad, esto se repite a lo largo de México, Argentina, Nicaragua, Brasil, Guatemala, República Dominicana, entre otros países. En la actualidad la expectativa de lograr una ciudad inteligente parece no alcanzarse; primero deben crearse zonas sustentables y combatir la desigualdad, para luego planear las urbes del futuro.

Al profundizar sobre la problemática mexicana, García Ruiz aseguró que el problema se agudiza ante la carencia de políticas públicas viables e inteligentes que resuelvan las verdaderas carencias que aquejan a la ciudadanía. Por ejemplo, las políticas de reglamentación y prácticas, o el uso de materiales que reduzcan la contaminación ambiental, los cuales no se toman en cuenta.

“Otro de los problemas que atacan a las ciudades son los grandes edificios que se construyen y se dejan vacíos, no se usan; hay vivienda sin gente y gente sin vivienda. Esto es a propósito; los que construyen ganan mucho, crean una necesidad aspiracional; excluyen a los que no pueden comprar y así crece la aspiración por el modelo de negocio, venden caros los espacios y éstos se encarecen al no ser comprados, crean incertidumbre en el mercado y la compra de inmuebles en las zonas fuera de las urbes; la gente compra una casa fuera y luego regresa a la ciudad”, detalló.

Compartir experiencias

“La reunión trata de lograr que las ciudades sean centros sustentables, incluyentes, sostenibles, resilientes y seguros. Quieren promover mecanismos para que lo anterior sea realidad a través de la implementación local de los objetivos del desarrollo sostenible”, dijo la especialista durante el encuentro, quien asistió como participante en diferentes conferencias y páneles para discutir los temas con organismos internacionales y tener interacción con académicos, investigadores, organismos públicos y el sector privado.

Cabe destacar que la UAG participa como aliado del Laboratorio Nacional de Viviendas y Comunidades Sustentables LNVCS, una iniciativa regional de vivienda y hábitat sustentable en Centroamérica y el Caribe a través de la red C+C para promover proyectos de desarrollo de la región por lo que fue elemental este evento como punto de consolidación de estas alianzas dentro del área.

“El foro expuso qué se ha hecho y qué falta por hacer sobre temas de acceso e inclusión económica y financiera, suelo y mejoramiento de barrio para vivienda y sustentabilidad, así como cambio climático y desastres; también para promover prácticas inspiradoras, como hacer un intercambio colectivo de los proyectos y prototipos para hacer de las ciudades mejores centros para la vida”, concluyó.

¿Qué es una ciudad inteligente?

La traducción literal de la expresión inglesa Smart Cities hace referencia a un concepto de mercadotecnia empresarial que incluye políticas de desarrollo de las ciudades basado en la sustentabilidad de las mismas.

Esto quiere decir que, en principio, las ciudades inteligentes deben contar con una capacidad de respuesta adecuada a las necesidades emergentes, tanto de instituciones y empresas, como de sus propios habitantes en lo referente a operaciones, medio ambiente y crecimiento económico.

Para Rudolf Giffinger, profesor del Departamento de Desarrollo Territorial, Infraestructuras y Planificación Ambiental de la Technische Universität Wien, de Viena, los seis puntos a cubrir de manera eficiente para que una ciudad sea considerada inteligente son: Economía, movilidad, medioambiente, habitantes, forma de vida y administración.

Para Jean Bouinot, autor de La ville intelligente, una ciudad inteligente es aquella que “atrae la instalación de empresas, que en líneas generales emplean mano de obra calificada y altamente cualificada”.

CRÉDITO: 
Nelly Toche / El Economista