Preocuparse u ocuparse

Ya pasaron las elecciones y la emoción de la participación de México en el Mundial. Hoy todos tenemos que continuar con nuestra rutina normal. El país es el mismo que la semana pasada.

Muchos empresarios y amigos me han comentado sus preocupaciones respecto a lo que va a suceder con el nuevo gobierno y cómo puede afectar a sus negocios. Mi consejo: esperen y manténganse atentos a todos los anuncios que haga López Obrador y su equipo. Hasta ahora, los mensajes han sido muy moderados y dando certeza de estabilidad.

Yo, en lo particular, no preveo cambios significativos que afecten negativamente a la actividad comercial, industrial o financiera. Probablemente algunos cambios en la política agropecuaria, y éstos no sé qué efectos pudieran tener.

Por lo pronto, ningún cambio puede ser implementado en el corto plazo. Primero, porque el nuevo gobierno entra hasta el 1 de diciembre. Segundo, por que los planes primero tendrán que ser aprobados por el Congreso para el presupuesto del 2019 y después hacer los ajustes a las reformas.

El empresario, por su lado, tendrá que verificar las proyecciones de los organismos financieros y económicos de México y del extranjero, así como las tendencias del sector en donde esté su actividad económica.

Basado en lo anterior y en la información de desempeño de la propia empresa, deberá determinar las posibilidades de su empresa, elaborar sus presupuestos y hacer sus planes de crecimiento o de cualquier ajuste o cambio que requiera su empresa.

Con posterioridad deberá estar vigilando tanto las variables internas como externas, basado en esto, deberá determinar los ajustes a su planeación y ajustar sus estrategias.