Pymes, uno de los capítulos más relevantes del TLCUEM

Inmaculada Rodríguez-Piñero, eurodiputada y miembro de la Comisión de Comercio Internacional. Foto EE: Archivo

Unos de los capítulos novedosos del acuerdo global entre México y la Unión Europea son el de contrataciones públicas y el de pymes.

En su visita a México, Inmaculada Rodríguez-Piñero, eurodiputada y miembro de la Comisión de Comercio Internacional, charló con El Economista sobre el Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y México (TLCUEM), definiéndolo como el acuerdo más moderno, más ambicioso y más progresista, gracias a que establece la forma en que deben ser las relaciones económicas y comerciales entre los países.

—¿Dependiendo del resultado de las elecciones presidenciales en México podría impactar en la firma del acuerdo de Libre Comercio entre la Unión Europea y México?

No percibimos que pueda haber marcha atrás en el acuerdo de negociación. Toda la información que nos llega es que todos los candidatos apuestan por la modernización del acuerdo con la Unión Europea.

En momentos donde el multilateralismo está en peligro, el futuro presidente se dará cuenta de que México tiene que estar presente como siempre lo ha hecho.

Lo que decidan democráticamente los mexicanos nunca nos va a preocupar.

—¿La llegada de Trump a la Casa Blanca detonó alarmas en la UE, y por ello, ha catalizado la renegociación del tratado con México?

La decisión de que había que modernizar el TLCUEM se tomó conjuntamente en el 2013 y el inicio de las negociaciones fue en junio del 2016. Ya se había iniciado todo el proceso antes de la llegada de Trump.

—¿Pero sí obligó a acelerar las negociaciones por algún tipo de temor?

Lo que sí se reafirmó con su llegada es la necesidad de refrendar este tipo de acuerdos frente a una posición proteccionista.

—¿La cláusula democrática del acuerdo embona con la compleja situación de inseguridad que vive México?

En la UE vemos con preocupación la violencia e inseguridad que sufre el pueblo mexicano, pero no ralentiza ni obstaculiza la firma; al contrario, cuando se tiene un acuerdo se coopera para luchar contra la corrupción o el crimen organizado.

—¿Cree que el acuerdo se firme por ambas partes antes del 30 de noviembre, un día antes de que concluya el gobierno del presidente Peña y qué porcentaje de avance tiene la negociación?

Vamos a esperar el resultado electoral en México y cómo se configura el Senado, pero todo depende de la voluntad política. El avance, se sitúa en el 90 por ciento.

—¿Qué capítulo es el más relevante del acuerdo respecto al firmado en el 2000?

La mayor clave del acuerdo son las pymes con las cuales se tiene que simplificar el entramado burocrático. De las empresas en México, 90% son pymes y también en la UE; las que más comercian son las pymes.

—Junto al tema de las pymes, ¿qué otros capítulos sobresalen en el TLCUEM?

El de indicaciones geográficas. En la Unión Europea tenemos un modelo de identificación y protección de productos que sólo pueden ser producidos bajo determinadas condiciones de suelo, de clima y del método de elaboración.

Otra materia importante es la contratación pública. La transparencia es un elemento importante y se tiene que brindar seguridad jurídica a los inversionistas; se agregó el capítulo contra la corrupción; asimismo, se da un peso importante al desarrollo sostenible con el manejo de energías limpias para ir de la mano de la Agenda 2030 donde México ha cumplido.

CRÉDITO: 
Perla Pineda y Fausto Pretelin /El Economista