La importancia de la protección de la propiedad intelectual de las empresas

La Propiedad Intelectual se divide en dos ramas: la Propiedad Industrial y el Derecho de Autor. En la primera quedan comprendidas figuras como: patentes, marcas, diseños industriales, modelos de utilidad, avisos comerciales, secretos industriales, nombres comerciales, entre otros; por su parte, el Derecho de Autor protege las creaciones literarias y artísticas, entre las que se encuentran los dibujos, programas de cómputo, música, pintura, escultura, fotografía, obras cinematográficas, etcétera.

Ahora bien, por lo que respecta a la Propiedad Industrial, en la mayoría de los casos se requiere de un título o registro expedido por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial para poder utilizar la invención o el signo distintivo de que se trate, tal es el caso de las patentes y las marcas; mientras tanto, el Derecho de Autor se otorga a las obras desde que son fijadas en un soporte material, sin necesidad de obtener un título o registro; no obstante, siempre será recomendable registrar la obra, u obras, porque con ello se tendrá un documento expedido por una autoridad gubernamental (el Instituto Nacional del Derecho de Autor) por el cual se presume autor y titular de los derechos morales y patrimoniales de autor quienes figuran en las inscripciones.

¿Por qué en el ámbito empresarial es importante la protección de todas las figuras arriba mencionadas? Existen diversas respuestas a esta interrogante. Todas estas figuras pueden formar parte del capital de una empresa, puesto que son activos intangibles; pueden tener un alto valor en el mercado y generar beneficios económicos, por ejemplo, hay marcas que se valúan en cientos de millones de dólares; también se pueden otorgar licencias de patentes u otras invenciones, marcas y obras artísticas, por las que se puede obtener ingresos considerables gracias al cobro de regalías.

Además, es relevante tomar en consideración que para hacer valer un derecho de Propiedad Intelectual ya sea dentro de un proceso penal, civil o administrativo, el documento expedido por una de las dos autoridades previamente referidas es prácticamente un requisito. Supongamos que una empresa ha utilizado una marca diseñada por ellos durante años, no obstante, no la han registrado; si alguien más la registra, éstos podrían impedir que los primeros la utilicen y la empresa que utilizó la marca en primer lugar tendría que iniciar un procedimiento para nulificar el registro, lo que además de las pérdidas económicas, también podría significar un cambio en la imagen corporativa, por mencionar sólo algunos escenarios posibles.

Con esto en mente, la protección de la Propiedad Intelectual otorga seguridad jurídica a las empresas e incrementa su capital, por lo que su registro, explotación y gestión, son de suma trascendencia para cualquier persona física o moral que se dedique al comercio.