Con talleres buscan que jóvenes con antecedentes penales se conviertan en emprendedores

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Aprender un oficio cambia la vida, permite que seas tu propio jefe e incluso tengas tu propio negocio y es una opción para los jóvenes que salen de los penales y se reintegran a la sociedad, porque muchos de ellos no encuentran un trabajo debido a los antecedentes penales.

De esto se encarga Reintegra, asociación que a partir de un programa de reintegración, basado en ayuda psicológica, social y el desarrollo de habilidades ayuda a que los jóvenes retomen su vida.

Uno de estos puntos es el programa de prevención comunitaria que se imparte en la Colonia Guerrero, en la Ciudad de México, donde se dan talleres para que aprendan a crear su propio negocio.

En entrevista a El Empresario, Jimena Cándano, directora de Reintegra detalló que a la fecha se imparten dos talleres, uno de serigrafía que tiene cinco años y el otro de gastronomía y panadería que ya tiene dos años. Además, el espacio sirve como sede para impartir talleres del Centro de Capacitación para el Trabajo Industrial (CECATI).

En los talleres los jóvenes aprenden las habilidades para ser sus propios empleadores, atender a clientes, realizar pedidos y conocer los costos de producción.

Los productos que se crean se venden a empresas y los mismos jóvenes son quienes hacen los presupuestos para que eventualmente puedan hacerlo en su negocio.

Cándano precisó que en alianza con Restaurantes Toks han logrado cumplir con los grandes pedidos, debido a que la empresa les ha prestado el área de panadería, como fue el caso del año pasado, cuando se tenían que entregar 1,400 panes de muerto y la capacidad de producción de los talleres no era suficiente.

Actualmente se busca generar un modelo de negocios de panadería, para que se pueda franquiciar y que cualquier joven pueda copiar el modelo y poner su propio negocio.

Casos de éxito

Desde 2006 el programa de reinserción ha tenido 96% de efectividad. "Somos la única organización autorizada, tanto por el gobierno de la Ciudad de México, como por el Tribunal Superior de Justicia para dar cumplimiento total de la sentencia del juez".

En estos años se han creado casos de éxito, como el de un joven que deseaba regresar a la escuela y estudiar una ingeniería, pero no contaba con el suficiente dinero para hacerlo, por ello decidió poner un taller de serigrafía.

Otro caso es un joven que vive en la colonia Guerrero, sin antecedentes penales, que al enterarse que en Reintegra existía un taller de serigrafía se acercó para realizar un pedido de playeras que le habían solicitado. Después decidió capacitarse y ahora tiene su propia empresa, está dado de alta ante hacienda y sus playeras ya se venden en Nueva York.

Programa para trabajar en equipo

El programa de capacitación laboral es solo una de las líneas de Reintegra, también se trabaja con la familia de los jóvenes para que lo ayuden a reintegrarse a la sociedad, además se les apoya para que terminen la escuela y se desenvuelvan en un ambiente laboral.

El programa también ayuda a reforzar sus habilidades laborales, como aprender a resolver conflictos de manera no violenta, trabajar en equipo, con respeto y tolerancia.

"Nos dimos cuenta que los jóvenes muchas veces a la hora de ir a un trabajo convencional llegaban tarde o le hacían caras al jefe cuando les decían algo que no les gustaba y los corrían, ello automáticamente les reforzaban esta idea de que no servían para un mundo restructurado. Nos resultaba más conflictivo porque había que volver a reforzar autoestima", por ello se decidió desde un inicio brindarle las herramientas para controlar el temperamento y que aprendieran como relacionarse en un trabajo

"No sólo es enseñarles a hacer una playera, sino cómo pueden trabajar mejor con otros y como se vive en una cultura de paz", finalizó Cándano.

CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario