La publicidad debe conectar con el corazón del cliente

Ana María Olabuenaga, CEO de Olabuenaga y Cuchí. foto ee: Adriana Hernández

Con la proyección de un fragmento de la película 1984, basada en la novela homónima de George Orwell, inició su presentación Ana María Olabuenaga, CEO de la agencia de publicidad Olabuenaga y Cuchí, durante la Semana Nacional del Emprendedor 2018, quien dijo que la publicidad ya no funciona como antes y que si bien la tecnología es una herramienta para llegar a más gente siempre hay que pensar en el cliente.

En publicidad, lo que interesa es la información emocional, el conectar las emociones de las personas con el producto y servicio, sólo así se crean lazos de largo plazo, mencionó.

El target es el corazón.

“El corazón es el único músculo que está hecho de otra sustancia, es otro tipo de materia muscular, tenemos que conectar esas emociones que laten”, pronunció en su ponencia “Heartdata, el big data de las emociones” y citó a George Orwell: “lo importante no es mantenerse vivo, lo importante es mantenerse humanos”.

Al crear publicidad, no hay que pensar en la tecnología o el medio por el cual se va a transmitir, sino en la persona. “Somos humanos, la parte humana es impredecible y fantástica, no somos un algoritmo, somos mucho más. Hay que saber cómo funcionan las cosas, pero no depender de ello”.

Ana María Olabuenaga es la mente detrás de la campaña de Palacio de Hierro y la creadora de Soy Totalmente Palacio, estrategia con la que logró posicionar a la marca en la mente de los mexicanos.

También ha manejado la publicidad de Tecate y Bodega Aurrera. Es la primera mujer en el Salón de la Fama de la Publicidad Iberoamericana y reconocida con premios como la Mujer Ejecutiva del Año y a la Trayectoria Publicitaria del Círculo Creativo de México.

Con frases como: “Por los que son de carrera larga” o “A los que se hicieron fama y se echaron a dormir” impulsó a Tecate y hace tres años estuvo a punto de superar el liderazgo nacional que mantiene Corona.

La clave, dijo, es hacer conexión. “Son chistes, son momentos de buen humor, son risas, pero también se crean relaciones comerciales donde dices ‘esa marca me representa, me cae bien, funciona con lo que yo creo’”.

Cómo identificar el corazón

Para impulsar una marca, primero se debe encontrar el corazón de ésta, determinar cuál es su causa, propósito y a quiénes se quiere llegar. Por ejemplo, el corazón de “Bodega Aurrera es que da los precios más baratos, si no tuviera ese corazón se moriría”.

Una vez que se conozca el corazón define si está fuerte o si se necesita darle un impulso. “También encuentren el corazón de la persona, es decir, a quién voy a ir: a las mamás o a esa ama de casa luchadora”.

Una vez determinado el corazón, establece un modelo de conexión, una estrategia para conectar las emociones de la marca con las personas.

“Enamórense de las personas que van a estar cerca del producto o servicio, enamórense a tal grado que quieran resolver todos sus problemas con el negocio que estén desarrollando”, mencionó y aclaró que “sólo si se enamoran a profundidad de esa persona van a poder entender qué es lo que quiere”.

Por ejemplo, si ven a una mujer que sale todas las mañanas a barrer afuera de su casa, tómense un minuto a observar lo que hace, probablemente tome ese instante como un tiempo de meditación o distracción. Enamórense de ella, de su quehacer y diseñen un producto que le haga más agradable ese momento, detalló, diseña una escoba de temporada o con colores diferentes.

Por último, “inspiren con sus marcas, con sus productos y servicios, conecten con la gente”.

CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario