El home office

El concepto de home office u oficina en casa se ha manejado mucho desde hace años, sobre todo a partir de la explosión de las comunicaciones digitales. Consiste en que las personas puedan llevar a cabo prácticamente todas las tareas de su trabajo desde su casa, con objeto de no perder el tiempo de traslado desde la misma hasta el centro de trabajo correspondiente.

El concepto de home office u oficina en casa se ha manejado mucho desde hace años, sobre todo a partir de la explosión de las comunicaciones digitales. Consiste en que las personas puedan llevar a cabo prácticamente todas las tareas de su trabajo desde su casa, con objeto de no perder el tiempo de traslado desde la misma hasta el centro de trabajo correspondiente.

Ha sido un recurso que los vendedores han utilizado desde antes de la época de las comunicaciones digitales, ya que desde antes de salir de sus casas, se sentaban en el comedor y preparaban todos los formatos de las ventas del día anterior con objeto de pasar al negocio a dejar esos formatos, recoger los nuevos prospectos y las comisiones e irse a visitar a los clientes para las nuevas ventas. Hoy en día hacen lo mismo, pero mediante los portales de internet de las empresas y se ahorran el viaje a la oficina.

A partir de que surgieron las comunicaciones digitales, empezando por el correo electrónico y los sistemas de mensajería instantánea, hubo acceso a todos los sistemas necesarios para llevar a cabo las actividades, las empresas empezaron a permitir que ciertos puestos no esenciales para la operación física de las empresas trabajaran desde sus casas.

Muchas empresas de tecnología de información y otras permitieron y alentaron este tipo de trabajo con objeto de que su personal perdiera menos tiempo en traslados, aumentara su productividad y poder reducir el costo de la renta de oficinas no estratégicas.

En tiempos recientes, nos ha llegado la sorpresa de que muchas de esas empresas han abandonado esa práctica y regresado a sus empleos u oficinas.

No sé a ciencia cierta qué sucedió, aun cuando lo sospecho. Como director de una firma de contadores, he tenido que estudiar las mejores formas de aumentar la eficiencia y productividad del personal, llegando a veces a permitir que la gente trabaje desde su casa con el fin de obtener los resultados más rápido, ya que se evita el tiempo perdido en el traslado a la oficina.

La verdad es que en este último punto no he obtenido mejores resultados que haciéndolos ir a la oficina. La explicación tiene bastantes vertientes, trataré de listarlas.

El año pasado, en una plática de un experto en relaciones humanas y productividad relativa a los millennials o jóvenes adultos nacidos después del año 1990, nos comentaba que esta generación considera el tiempo de traslado como ¡parte del horario de trabajo! Esto conduce a que si no se trasladan y se quedan en su casa no van a empezar a trabajar antes, o bien, no van a aumentar su jornada de trabajo en el tiempo de traslado, es decir, que van a laborar el mismo tiempo que lo harían en la oficina. Hasta aquí, pudiera ser razonable el concepto, pero hay que combinarlo con los aspectos que siguen.

Es normal que, en la oficina, la gente halla tiempo en el que no se dedica a su trabajo sino a otras cuestiones de índole personal o social, como son pláticas de cortesía con sus compañeros, clientes u otros, llamadas telefónicas para asuntos personales o atender asuntos personales como hacer transferencias bancarias para pagar sus tarjetas. Esta situación en la casa puede verse incrementada, porque inevitablemente habrá que contestar el teléfono de la casa y atender a la familia, abrirle la puerta al del gas o de la basura, llevar a la esposa o pareja u otra persona al supermercado y otros mandados, ir a recoger a los niños a la escuela o guardería, entre otros.

Ya sea en la casa o en la oficina, se requiere un carácter muy especial para ser 100% dedicado a alguna actividad sin distracciones y se requiere tener una disciplina muy alta para que las cosas sean terminadas en tiempo y forma. Sin querer sonar inhumano, creo que para que una persona viva una vida plena es necesario que sea disciplinada en todas sus actividades, ya sean personales, familiares o laborales y mantener una sana separación entre ellas me parece fundamental.

Para que un concepto de oficina en casa le dé resultado a las empresas, deberán tener una serie de controles estrictos para que los empleados cumplan las tareas asignadas en tiempo y forma buscando máximas eficiencias y disciplina.