Año nuevo, nuevos retos

Feliz año a todos, mis mejores deseos a todos los lectores que amablemente siguen estas líneas.

Después de dos semanas de no escribir para esta columna, me encuentro con que estamos comenzando un nuevo año y por lo mismo son momentos de revisión y reflexión respecto de lo que hemos logrado, los errores cometidos y la enseñanza que nos dejaron y, por supuesto, lo que nos proponemos hacer en este nuevo año.

Los empresarios normalmente habrán tenido que preparar un presupuesto y tomar en cuenta todas las variables que se presentan en este nuevo año; sin embargo, este año en lo particular se nos presenta con una serie de eventos de los cuales nadie sabe cual será su conclusión. Por lo mismo, no sabemos cómo podrán estos afectar el ambiente en el que nuestro negocio se desarrolla.

Dentro de estos eventos menciono los dos que todos conocemos, el primero es la negociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte y los cambios que éste pueda traer en nuestra relación comercial con Estados Unidos y Canadá. El segundo está conformado por los resultados que puedan tener las elecciones del presente año y los cambios en la política económica y el ambiente social que resulten.

Lo primero que el empresario tendrá que hacer es evaluar si cada uno de esos eventos, y cualquier otro que le preocupe, tienen un impacto real en su negocio o en la forma en que éste se lleva a cabo. Por ejemplo, si nos dedicamos al negocio de restaurantes, las personas seguirán comiendo independientemente de lo que suceda en cualquiera de los casos mencionados, pero podría tener un impacto si alguno de los productos que utiliza de importación tuviera algún tipo de barrera comercial o arancelaria.

Una vez determinados aquellos factores que pudieran realmente afectar el negocio, el empresario tendrá que verificar como le afecta cualquiera de los tres escenarios posibles, en primer lugar, partir de la base de que nada cambia, en segundo lugar, evaluar el efecto si el cambio es positivo y en tercer lugar evaluar el efecto si es negativo.

Cuando el empresario determina que el evento no afectará la forma en que se llevan a cabo los negocios, entonces tendrá que ver la manera en que pueda mejorar su posición en el mercado sobre la base de estabilidad. El empresario no conformista deberá buscar en qué forma puede lograr que su negocio crezca y contribuya a mejorar su situación, la de sus empleados y entorno.

En el caso de que el evento genere un cambio positivo, el empresario deberá establecer una estrategia agresiva para aprovechar al máximo esta nueva oportunidad y lograr una mejora mucho mayor que si las cosas no cambian.

Por último, en el escenario en que el cambio pueda generar efectos negativos en las variables que afectan su negocio, el empresario deberá determinar qué acciones tendrá que llevar a cabo para mitigar o contrarrestar dichos efectos y de esta manera buscar oportunidades a partir de los mismos.

Un empresario siempre deberá anticipar todos los escenarios y tener un plan alternativo para tomar las oportunidades y contrarrestar cualquier cambio positivo o negativo en su entorn