Los grupos de empresas

Normalmente, cuando una persona comienza a emprender, forma su empresa y conforme va creciendo, el emprendedor puede caer en la tentación de crear nuevas empresas para mantener diferentes operaciones separadas.

En algunos casos, puede ser que el empresario decida que algunos segmentos especializados de la producción sean separados en compañías independientes, algunas veces la división obedece a que las empresas operan en diferentes países.

Adicionalmente, el empresario puede decidir que su patrimonio personal esté dividido en varias organizaciones y a veces están ubicadas en distintos países, con objeto de distribuir los riesgos o de disminuir su carga impositiva.

Una vez que el empresario tiene en su patrimonio la posesión de varias empresas, éstas empiezan a tener operaciones entre ellas, ya sea porque, como veíamos, son parte de una integración productiva o bien para poder financiar sus negocios o lograr mejores rendimientos o ahorros, así como hacer transferencias de recursos entre ellas.

Con todo esto llega un momento en que el empresario tiene en su haber un conjunto de empresas, aun cuando él no sienta que son un grupo porque no están agrupadas bajo una empresa controladora; sin embargo, sí están bajo el control de una misma persona o de varias, y por lo tanto las instituciones están relacionadas de acuerdo con las definiciones de las autoridades fiscales de los diferentes países.

Por otro lado, los gobiernos buscan recaudar más impuestos y por lo tanto, están al pendiente de que las empresas sólo puedan deducir de sus ingresos, para el cálculo del impuesto sobre la renta, gastos reales que sirvan para que lleven a cabo su objetivo principal de acuerdo con sus estatutos. Por lo mismo, las autoridades revisan que las transacciones entre empresas que estén relacionadas son reales y efectuadas a precios razonables.

Para complicar un poco más la ecuación, está la iniciativa de la OCDE llamada Proyecto BEPS (base erosion and profit­ shifting, erosión de las bases y transferencias de beneficios) que se refiere a las estrategias que siguen algunos grupos internacionales de empresas para transferir utilidades de un país a otro, no forzosamente para pagar menos impuestos, y que normalmente perjudica a los países menos desarrollados. En esta propuesta, se invita a las autoridades fiscales de todo el mundo a unificar los criterios de determinación de precios de transferencia e intercambio de información a fin de detectar, de una forma multilateral, cuando existe una transacción indebida de utilidades.

Por todo lo anterior, los empresarios deben cuidar que todas las compañías de su propiedad lleven un control estricto de las transacciones que realizan entre ellas, que las mismas tengan fines coherentes con sus actividades y que sean efectuadas a precios razonables equivalentes a aquellos que utilizarían al hacer negocios con otras no relacionadas. También deben tener en cuenta las reglas y controles establecidos por los diferentes gobiernos y contemplen las restricciones que a su vez dichas reglas y leyes imponen.