Con programa de becas, Open English celebra 10 años de éxito

Foto: Especial

En 2010, se comenzaron a transmitir comerciales con un personaje que ya se ha vuelto popular en el mundo: el “Wachu” (Adrián Lara), un joven que pretendía hablar inglés con métodos tradicionales pero que no lograba dominarlo y que siempre cerraba sus participaciones con la frase “éxito”, todo parte de las campañas de Open English. A manera de predicción, esa palabra representa hoy a la compañía, ya que este año cumple 10 años y para celebrarlo regalará 100 becas.

Todos los interesados que quieran aprender inglés, deben realizar un video explicando porque necesitan la beca y cómo les ayudará en su crecimiento laboral. Posteriormente deben compartirlo en Instagram con el hashtag #MiBecaOpenEnglish.

María Isabel, directora ejecutiva de marketing de Open English, indicó que la beca tiene el objetivo de resaltar todas las oportunidades que el inglés ofrece y cómo puede potenciar la vida tanto personal como laboral.

Añadió que los concursantes deben tener entre 18 y 70 años, ser de Latinoamérica y postear su video antes del 14 de mayo. Los elegidos que serán anunciados el 17 de mayo, recibirán una beca para aprender inglés por un año con un valor de 1,000 dólares por persona.

Al final de los 12 meses, los estudiantes tendrán un certificado del curso, que se entregará tras haber pasado los siete niveles que indica el programa.

“Hacemos un gran esfuerzo para que cada alumno de Open English sea una persona exitosa, por tener el mejor servicio y hacerlos felices”, explicó en entrevista a El Empresario, Andrés Moreno, CEO de Open English.

El crecimiento del éxito

La compañía creada en 2008 pero lanzada oficialmente dos años después, fue ideada por Andrés Moreno y Wilmer Sarmiento, originarios de Venezuela quienes buscaban hacer de aprender inglés, una experiencia diferente a las clases tradicionales.

Así comenzaron su camino hasta conseguir, al día de hoy, 600,000 estudiantes, más de 1,000 profesores nativos quienes deben cumplir estrictos requisitos para ingresar, un programa diseñado especialmente para niños conocido como Open English Junior y otro Next U, para enseñar a desarrollar las habilidades digitales enfocadas en carreras de alta demanda.

De igual manera, los proyectos no cesan para Andrés, ya que entre los próximos proyectos está el lanzamiento de una aplicación para aprender el idioma a través de celulares y tabletas que se espera para junio, y otra que funciona con inteligencia artificial, donde “Abi” estará siempre en línea para atender a los usuarios.

“Te permitirá llevarte Open English a donde quieras y practicar cada vez que levantes el teléfono, si gustas cuando estés en movimiento. La profesora virtual te irá dando las clases”, dijo.

México, gran aprendiz

El CEO de la escuela de inglés, señaló que uno de los países más importantes para el negocio es México, donde están 13% de los estudiantes de Open English, 15% de Next U y 17% de Open English Junior.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en México solamente 6.8% de los habitantes entre 18 y 70 años, domina el idioma inglés, algo que Andrés tiene planeado incrementar.

“México ha sido una prioridad desde 2016 porque entre ese año y 2017, vimos un crecimiento de 50% de estudiantes y eso es lo mismo o más que esperamos ver este 2018”, resaltó María Isabel.

Sobre si desea implementar otros idiomas, Andrés mencionó que por ahora no es el objetivo, ya que 90% de la población estudia inglés por ser una herramienta global, aunque tampoco descarta del todo la idea.

El secreto del éxito

Para Andrés, la pasión y perseverancia, así como no ser introvertido, han sido sus principales armas para lograr el éxito del que hoy disfruta.

Otro ingrediente de su fórmula es crear un contacto humano que traspasa las computadoras, donde la atención es cálida, personalizada y siempre manteniendo felices tanto a clientes como los colaboradores de le empresa.

“Invertimos muchísimo en la gente porque queremos que quienes trabajan en la compañía se sientan felices con lo que se hacen, se conviertan en embajadores de la marca y al final seamos una empresa de personas”, dijo

De igual manera, supo explotar la creatividad, ya que sin recursos suficientes, Andrés y su socio escribían sus comerciales, siendo uno de ellos el propio actor y presentando a Wachu, una imagen que asemeja a miles de personas en el mundo, que creó gran empatía y aceptación en el mundo. Al final “a falta de recursos, a veces las cosas salen muy bien porque uno debe hacer todo”, dice.

Para Andrés los primeros 10 años representan una gran satisfacción pero no el deseo de detenerse, por lo que su plan siguiente es continuar expandiéndose, seguir innovando, hacer más productos y continuar con ese toque de humor y calidad que lo caracterizan.

Andrés sabe que a partir de su modelo surgieron otras escuelas similares, pero no teme a ello, ya que confía en su buena calidad de servicio y sabe que con el éxito viene la competencia.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario